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Diseño Inteligente de Galpones para Pollos de EngordeNuestras Políticas

Artículo | diciembre 12 2025

Cómo elegir, orientar y equipar un galpón para maximizar bienestar, crecimiento y eficiencia.

Elegir el tipo adecuado de galpón para pollos de engorde no es solo una decisión económica. También entran en juego la disponibilidad de equipos, la calidad del servicio postventa y la durabilidad de los materiales. En resumen, el galpón debe ser rentable, resistente y capaz de ofrecer un ambiente totalmente controlable.

El primer paso antes de construir es seleccionar un terreno con buen drenaje y circulación natural de aire. La orientación también es clave: el galpón debe ubicarse en eje este-oeste, reduciendo así el impacto del sol sobre las paredes laterales en las horas más calurosas. El objetivo es simple pero crítico: minimizar las fluctuaciones térmicas durante el día y especialmente en la noche, lo que se traduce en mejor conversión alimenticia y un crecimiento más uniforme.

Aspectos clave del diseño

  • Techo reflectante y aislado: usar materiales que reflejen la radiación solar en la parte externa y que incluyan aislamiento para reducir la transmisión de calor.
  • Sistemas de calefacción adecuados: deben ofrecer suficiente potencia calórica según las condiciones del clima local.
  • Ventilación correctamente diseñada: garantizar oxígeno suficiente y mantener temperaturas óptimas durante todas las etapas de crecimiento.
  • Iluminación uniforme: asegurar que la luz llegue homogéneamente a nivel del piso para evitar zonas oscuras o estresantes.

Densidad del lote

La densidad del lote es un factor determinante para el rendimiento, el bienestar y la rentabilidad. Un espacio insuficiente compromete directamente la salud del ave y puede provocar problemas de patas, rasguños, hematomas, mala calidad de cama y mayor mortalidad. Para definir la densidad ideal deben considerarse el clima, el tipo de galpón, el peso objetivo de beneficio y las normativas locales de bienestar animal.

Una herramienta útil para manejar la densidad es el raleo: se ingresa un número mayor de aves y luego, cuando parte del lote alcanza un peso menor destinado a un segmento del mercado, se retira entre el 20% y el 50%. Así, las aves restantes ganan espacio y pueden seguir creciendo hasta un peso superior sin comprometer su bienestar.

A nivel mundial las densidades varían, pero en climas cálidos una referencia común es alrededor de 30 kg/m². Esto ayuda a mantener un balance adecuado entre productividad y bienestar.

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